Mientras que la ansiedad ocasional es normal y en ocasiones es una respuesta adecuada a situación críticas, también puede llegar a ser excesiva y convertirse en un problema que requiere intervención directa.

Este tipo de problemas son mucho más comunes de lo que se piensa. El Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos estima que más del 18% de los adultos de ese país, aproximadamente 58 millones de personas, son afectados por algún trastorno de ansiedad.

La evidencia de estudios preclínicos y clínicos sugieren que el cannabidiol (CBD) tiene poderosas propiedades para combatir la ansiedad, que lo podrían convertir en un importante apoyo para personas en esta situación. La industria farmacéutica ha desarrollado varios medicamentos para tratar trastornos relacionados con la ansiedad, sin embargo, sus efectos secundarios han motivado a los científicos a evaluar el uso de otras opciones como el cannabidiol.

Resultados de estudios en humanos

Los hallazgos de los estudios realizados para evaluar los efectos del CBD en la ansiedad han sido hasta ahora muy prometedores.

 

Un estudio de doble ciego realizado en 1993 por investigadores de la Universidad de Sao Paulo, sometió a una situación estresante a una población de 40 individuos. EL estudio concluyó que el cannabidiol fue de ayuda a los individuos que lo tomaron.

Un estudio posterior fue realizado por la misma universidad en 2011, esta vez, en pacientes con ansiedad social generalizada (ASG). Los resultados señalaron que el CBD disminuyó significativamente los niveles subjetivos de ansiedad. En esta investigación también se realizaron resonancias magnéticas en el cerebro y se encontró que los patrones de flujo sanguíneo en el cerebro de los pacientes que habían tomado CBD eran consistentes con una respuesta anti-ansiedad.

 

En otro estudio doble ciego se observó una reducción significativa de ansiedad, deterioro cognitivo y malestar en personas que habían ingerido cannabidiol cuando fueron sometidas a diversas pruebas, entre ellas dar un discurso ante un público simulado, el efecto positivo se pudo observar antes y durante el discurso.

 

¿Cómo el CBD genera sus efectos ansiolíticos?

 

Aún es necesario hacer más investigación para conocer a fondo los mecanismos por medio de los cuales el cannabidiol ayuda a controlar la ansiedad, la evidencia generada hasta la fecha sugiere que el CBD ayuda a aminorar este problema de tres maneras:

Agonista 5-HT1A: El CBD ha demostrado mejorar la transmisión de receptores 5-HT1A, los cuales controlan la liberación de serotonina. Los niveles bajos de serotonina en el cerebro se han relacionado con trastornos de depresión y ansiedad, por otro lado, se cree que más serotonina mejora el estado de ánimo.

Interacción con los receptores CB1 y CB2: La interacción del CBD con los receptores cannabinoides CB1 y CB2 ayuda a inhibir la amida hidrolasa de ácidos grasos, una enzima que degrada el endocannabinoide anandamida. Este cannabinoide exhibe propiedades anti-ansiedad y antidepresivas, y al ayudar a prevenir su degradación, el CBD reduce la vulnerabilidad a la ansiedad.

 

Neurogénesis del hipocampo: Algunos estudios han mostrado que el CBD fomenta la neurogénesis y es al mismo tiempo un neuroprotector. La influencia del CBD en los receptores CB2 alienta al hipocampo a regenerar neuronas. El hipocampo es una parte importante del cerebro, fundamental en la cognición y formación de la memoria, por lo que el nacimiento de nuevas neuronas podría ser beneficioso para el tratamiento de la depresión y la ansiedad.